miércoles, 21 de mayo de 2008

Una cena-Parte 2

Así pues, luego de un rico aperitivo proteico: crudo de carne molida y huevitos de codorniz pasamos al sector comedor a comer una rica cena vegetariana: espinacas con yogur y especias, acompañadas de quinoa. Ah! y de postre, el clásico Monforte a base de yogur, leche condensada y frutas en almíbar, o plátano, descubrí que también sirve. 
El cuadro del fondo grande es de Gonzalo, aun sigue en proceso, aunque para mi gusto, así está perfecto. El helecho, que es una de mis plantas favoritas, con la nueva distribución, ahora quedó erradicado en esa esquina. Es que el pobre es tan desperdigado, que no queda otra que arrinconarlo para no tropezar con sus hojas. Lo compramos en un sitio de plantas, en la carretera al norte, desde entonces ha estado en todas las esquinas posibles de la casa.
La sillas verdes son las que Don Yampala (que yo creía que se llamaba Jean Palace) tapizó. Las rojas las había comprado Gonzalo en los galpones de la Avda. Brasil, que venden muebles antiguos.
La mesa, gigante, que aún se puede agrandar más era de los padres de Gonzalo, incluso fue mesa de sala de juntas de la oficina del padre. 
Si se hace clik arriba de la foto, se amplia y se pueden apreciar los detalles, que últimamente son parte de  mi entretención. Estoy cultivando el arte de poner la mesa. El mantel de tela con ganchillo, es de una tienda típica de cosas de casa, ya encontraré alguno más original. Los platos eran de los padres de Patricio que mi madre tenía guardados en un baúl que me dejó fisgonear. Había todo tipo de vajilla del año de la pera y discontinuada. Finalmente nos regalaron unos platos de gallo y otros de mariposa chinos, que mezclados dan un toque la mar de original. 
Para iluminar,  solemos encender una lamparita de bambú y velas. Antes estaba el candelabro azul que me regaló Loren, pero ahora está en la mesa baja de centro, queda mejor. Me encantan las flores, pero me da pena (y a nuestro bolsillo también), comprar ramos que se van a morir, así que en la última ida al súper optamos por un crisantemo rojo, que lo único que hace es florecer. Esperemos que así siga.

Una cena-Parte 1


Mayo 2008
El otro día vinieron a cenar unos amigos, Caroli y Alejandro. En realidad, la idea es que también viniesen Patricio y mi madre, que era su cumpleaños al día siguiente. Pero se resfrió, tenía fiebre y optamos que mejor era cuidarse. 
Una pena, porque también queríamos que viesen los últimos arreglos y decoraciones de la casa. Sobre todo el sillón y dos sillas que nos regalaron. Eran antiguos, de lo padres de Patricio, de los años 50 o así, lo único que había que restaurarlos. Los mandamos a tapizar y barnizar con un señor que los dejó impecables, como nuevos, preciosos. El mismo que le tapizó a Gonzalo el sofá rojo que se ve en la foto. El sillón no se ve porque estaba sentada en él para tener mejor pulso. Tendré que sacarle una foto, porque justo cuando iba hacerlo tocaron el timbre y di por terminada la sesión. 
La distribución también era novedad, porque resulta que antes la mesa de centro estaba arrimada a la pared con la tele y el equipo de música encima. Para el día a día estaba bien, porque cumplía perfecto el feng-shui, en donde ese sector es el sitio de la pareja y nosotros nos echábamos a ver la tele o tomar una copa y estábamos cómodos. Lo único malo era que cuando venía gente no podíamos sentarnos alrededor de nada ni podíamos tomar el aperitivo ni bebernos nada. La Carola, sobre todo, insistía en eliminar la tele. Finalmente, sin ser tan radicales, logramos una solución satisfactoria para todos y gracias a una mesita, que tenía mi madre en su taller muy mona repintada de azul jacinto, (hija tiene una sola),  ahora la tele está toda discreta en un rincón, acompañada de una aloe vera.
A las paredes también debo sacarle fotos porque no se ven. Está con cuadros de pareja o dobles, para potenciar el feng-shui. Un toro con una mujer pintado por Gonzalo, una puesta de sol roja y una azul pintados por mi padre, dos arbolitos regalado por Ernesto y dos barquitas.
Lo que se ve al fondo es la cocina y antes hay un pequeño recibidor de dónde sale el pasillo hacia los dormitorios.

Avda. Las Condes 14191


Mayo 2008
Esta es la vista desde la terraza. En otoño, osea ahora , los árboles se ven de distintos colores, sobre todo al atardecer. La verdad debo sacar más fotos, esta no hace real juicio del panorama que se puede llegar a ver.
Tampoco lo hace de las plantaciones de Gonzalo. Quizás para el verano ya no tengamos que ir ni al supermercado. Hay de todo: albahaca, menta, melisa, pimientos del padrón, tomatitos cherry y otras plantas no comestibles pero ornamentales. Tendremos que ver cómo evolucionan durante este invierno, dice hoy el periódico que la "niña", una corriente marítima que hace que llueva menos, se ha retirado. Es decir, durante los próximos tres meses lloverá "normal", osea una atrocidad.
Así que podríamos dar por cerrada la temporada de terraza y los dasayunitos al aire libre con baños de sol.